Los cuentos estimulan la imaginación y afecto de los niños. Cuando los niños escuchasn «Érase una vez...» sienten entrar a un mundo mágico...aún sin tecnología ni muñequitos animados. Sólo con palabras y los tonos altos y bajos parecen viajar en una alfombra mágica creando imágenes en sus mentes.Contar cuentos estimula la comunicación afectiva. El niño siente que se le dedica un tiempo especial en un intercambio de voz y pensamiento. Se le da rienda suelta a la imaginación y el mundo lleno de reglas, se detiene por un momento.